Cuentos apresurados. Luis Calderón Nágera
Estos Cuentos apresurados de Luis Calderón Nágera merecen ser leídos despaciosamente (Festina lente, ordenaría un emperador); ser leídos con calma de pueblo o pequeña urbe, que no quiere decir inmovilidad. Son diez historias que corren en pos de la justicia o lo que falta de ella, pero solo compete a los lectores absolver o condenar. Han sido escritas por un Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, y algo de ello tienen. Del Prólogo de Sergio G. Zamora
Engancha leer este libro de cuentos por su proximidad a la realidad, que no existe. O como dice el autor en la voz de un protagonista: "Mi abuela primero y después mi madre me leían cuentos y desde entonces he pensado que todas esas historias están inspiradas en personajes reales". Hacen falta cuentistas como Luis Calderón que nos devuelvan las ganas de seguir comprobando que la realidad no existe. Acaso insiste.
Fernando M. Aduriz